Cataluña se une al júbilo por la canonización de San Óscar Arnulfo Romero

En una jornada histórica que ha hecho vibrar los corazones de la comunidad salvadoreña en el exterior, el Papa Francisco proclamó este domingo como nuevos santos de la Iglesia Católica al arzobispo de San Salvador, Óscar Arnulfo Romero, al Papa Pablo VI y a la religiosa Nazaria Ignacia.

Durante la ceremonia en la Plaza de San Pedro, el Sumo Pontífice utilizó la tradicional fórmula en latín para inscribir en el libro de los santos a estas figuras clave del siglo XX, destacando su entrega a los pobres y su labor por la justicia social.

Presencia salvadoreña desde Cataluña

La noticia ha tenido un eco profundo en tierras catalanas. Judith Reynado, presidenta de la Federación de Salvadoreños en Cataluña, estuvo presente para brindar sus respetos a la figura del ahora San Romero, considerado el «Voz de los sin voz».

Reynado destacó la importancia de este reconocimiento para la identidad y la fe del pueblo salvadoreño residente en España. En un acto cargado de emotividad, la líder de la federación compartió el momento junto a figuras representativas de la comunidad, como Arnoldo Juárez, reafirmando el compromiso de los salvadoreños en el exterior con el legado de paz y justicia que dejó el mártir centroamericano.

«Este es un día de justicia y de esperanza para todos nosotros», señaló la representación de la Federación durante los actos conmemorativos.

Un santoral de compromiso social

Junto a Romero, la elevación a los altares de Pablo VI, el papa que concluyó el Concilio Vaticano II, y de Nazaria Ignacia, fundadora de las Misioneras Cruzadas de la Iglesia, refuerza el mensaje de una Iglesia cercana a las realidades sociales del mundo actual.

Con esta canonización, la figura de Monseñor Romero trasciende las fronteras de El Salvador para consolidarse como un símbolo universal de la defensa de los derechos humanos.